Karl Friedrich Schinkel. Construcción y Paisaje (II)

On 5 February, 2015 by Album Letras Artes

Karl Friedrich Schinkel, arquitectura neoclásica

 

Karl Friedrich Schinkel. Perspectivas

Karl Friedrich Schinkel. Perspectivas

Porque Karl Friedrich Schinkel consideraba que: “Es tarea de la arquitectura hermosear lo útil, lo provechoso, lo práctico. A diferencia de una mera construcción que sólo ha de designar lo práctico, lo adecuado, lo sólido, lo útil, pero que no está imbuida de elementos de belleza, la arquitectura sí deberá tener ese significado…” Aunque eso sí, contrario a algunas ideas de la arquitectura francesa de su época (en la que tenía entonces una gran importancia el discurso de los ingenieros de puentes y caminos y los ingenieros militares, discurso en que lo prioritario era el equipamiento y no la monumentalidad), Schinkel consideraba que “una obra de arte no lo será si no pretende ser, al menos de alguna manera, un monumento; es decir deberá llevar en su interior un espíritu 65 que, vivificando la creación humana, perdure en ella mientras subsista la materia que soporta la forma… “

Sin embargo, y porque así lo quiso la época, el país, y el importante puesto que el arquitecto ocupó en la administración del Estado, hay en Karl Friedrich Schinkel mucho romanticismo sacrificado. Tras la liberación de la obligación simbólica y la racionalización de las normas que tras la cortina simbólica permanecían esotéricas, era la propia arquitectura la que, como en el film Metrópolis, se erigía en monumento. La figura ya no era otra cosa que un ornamento. Lo único que importaba era la forma. y si cierto era que esto era así por lógica conclusión de las investigaciones y trabajos del propio Schinkel, también era fragante, incluso para el arquitecto, que esto también era así porque la clase ascendente, la burguesía, había encontrado en la producción industrial su espejo e identidad.

Los románticos pensaban que toda experiencia perceptiva está compuesta de dos momentos: el de la percepción del objeto y el de la percepción de las propias facultades sensibles. Pero la monumentalidad de la obra de Schinkel (que por ejemplo, utilizando esa ley de la naturaleza según la cual sólo lo finito puede ser objeto de nuestra percepción, se preocupa, creando siempre graduaciones y dispositivos reticulares, de que “percibamos” algo infinito pero nunca indeterminado ) hace que lo que percibimos, tanto dentro como fuera de nosotros, sean esas fuerzas de producción que estaban trasformándose en el motor de la historia. 

Karl Friedrich Schinkel. Proyecto Museo de Crimea y de las provincias caucasianas

Karl Friedrich Schinkel. Proyecto Museo de Crimea y de las provincias caucasianas

De alguna manera la armonía desciende de su pedestal metafísico y se integra en la obra recuperando su primer sentido (Harmos significaba en griego juntura, articulación). E incluso las “llagas”, es decir la articulación de los diferentes materiales, nos “avisan” (monumento procede de11atlllmonere”: “aV.isar”) de las razones fundamentales de todo el proyecto.

Nota: Una serie de interesantísimos ensayos sobre diversas facetas del trabajo del gran arquitecto alemán (al que Album dedicó un largo artículo en su número19) acompañado de excelentes fotografías y mucha documentación de imágenes históricas, dibujos y planos, hacen de este libro editado por Nerea algo imprescindible para todos aquellos que se interesan en este arquitecto.  

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Escrito por Álbum Letras Artes

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