Gustav Klimt: La Secesión Vienesa

On 3 February, 2015 by Album Letras Artes

Gustav Klimt: Viena y la Secesión vienesa

Gustav Klimt. Palas Atenea, 1898

Gustav Klimt. Palas Atenea, 1898

¿Por qué una Viena atrasada despierta, casi súbitamente, a una intensa actividad intelectual y creativa? Quizás, como opina Stefan Zweig en su libro de memorias Mundo de Ayer, la monarquía austriaca no tenía desde siglos atrás ambiciones políticas ni podía registrar éxitos bélicos, por ello el orgullo patrio se inclinaba a anhelar un predominio artístico. Si el emperador Francisco José, símbolo de la unidad en un lánguido imperio desgarrado, defendía una cultura agonizante, los liberales, que tras la revolución de 1848 buscan la transformación del absolutismo aristocrático en monarquía constitucional, van a generar el primer intento de renovación que, en Viena, vendrá marcado exteriormente por la reurbanización del amplio cinturón militar que separa la ciudad antigua de los suburbios: La monumental Ringstrasse es el resultado (Ayuntamiento, universidad, parlamento, teatros, museos, viviendas). Si bien es innegable un deseo modernizador con tímidas intenciones sociales, lo cierto es que no rompieron con el pasado, sino que lo adaptaron a su autocomplacencia con el escondido deseo de evidenciar un poder comparable al previamente ejercido por la aristocracia.

En esta Viena de confusión y controversia aparecen grupos que sí desean una renovación sincera, y abren sus fronteras a las nuevas corrientes europeas. «La Viena Fin de Siecle – escribe Schorske- con sus temblores agudamente sentidos de desintegración social y política, demostró ser uno de los caldos de cultivo más fértiles de la cultura histórica de nuestro siglo. Sus grandes innovadores intelectuales rompieron, más o menos deliberadamente, sus lazos con la concepción histórica inherente a la cultura liberal del siglo XIX en la que se habían formado».

 

Los nombres, todos significativos, se acumulan en las diferentes disciplinas: en música, tras Mahler y Richard Strauss, Schomber desarrolla la música atonal y dodecafónica; Wittgenstein el positivismo lógico; Ernst Mach analiza la realización fisico-psíquica de las sensaciones; Sigmund Freud pone las bases para una nueva ciencia; Otto Wagner y Adof Loos caminan hacia la arquitectura funcional; Hofmannsthal, Schinizler o Musil destacan en las letras. ¿Qué sucede en el mundo de la pintura? Este ideal de renovación lo materializa en literatura JungWien (Joven Viena 1890-1900) que, animada por Bahr, Chnizler y Hofmannthal, se reune en el Grienstedl Café e intenta desmarcarse del pasado. 

Gustav Klimt. Peces de Oro, 1902

Gustav Klimt. Peces de Oro, 1902

En pintura, bajo el liderazgo indiscutible de Gustav Klimt (1862-1918) se organizan a partir de una escisión (1897) de la Asociación de Artistas Vieneses: La Secesión Vienesa.

Los puntos citados -renovación, abertura, y afirmación frente a Alemania- toman cuerpo en las exposiciones y en su órgano de difusión, la revista mensual Ver Sacrum (1898-1903). Esta Primavera Sagrada, comparable a Jugend aparecida en Munich dos años antes, ilustrada por sus

miembros y con textos de la vanguardia literaria, dará voz al nuevo ideario estético. En el primer número los conceptos quedan claros: para Bahr no se trata de contraponer arte viejo y nuevo, sino «una rebelión contra los mercachifles que se hacen pasar por creadores y tienen interés comercial en no permitir que prospere ningún arte». Max Burchkardt no encuentra diferencia entre el gran y pequeño arte, entre el arte de los ricos y de los pobres. «El arte pertenece a todos».

Gustav Klimt. Judith

Gustav Klimt. Judith

Gustav Klimt representa simbólicamente esta lucha de arte auténtico y falso en Teseo y el Minotauro, cartel para la primera muestra de la secesión. Una chica absolutamente desnuda, Nuda Veritas (Verdad Desnuda 1899), va a simbolizar el sincero deseo de renovación. El cuadro integra un texto de Schiller -«si no puedes agradar a todos con tus acciones y tu arte, agrada a unos pocos. Agradar a muchos es malo»- y en Ver Sacrum aparece con la inscripción «Verdad es fuego y fuego quiere decir iluminar y arder».

La actividad de la secesión es sorprendentemente intensa y pronto tendrán, diseñado por Olbrich, edificio propio. En sus exposiciones, numerosas cada año, junto a la obra de sus miembros aparecen sucesivamente Japonismo, Escuela de Glasgow, Max K1inger y un homenaje a Beethoven -K1imt presenta el famoso Friso de Beethoven- impresionismo, postimpresionismo, Munch…

En una Viena de fuertes interacciones -el café será la institución que las cristalice- donde incluso la élite comercial y profesional se siente orgullosa de la cultura artística, la incidencia de Gustav Klimt y la Secesión es importante. Sirvan de muestra dos ejemplos: a la séptima exposición (Primavera 1900) acuden 34.000 visitantes. En marzo de 1901 la fiscalía del Estado solicita el secuestro de Ver Sacrum con los dibujos preparativos de Medicina (una de las obras de Klimt para el encargo de decoración del techo del Aula Magna de la Universidad). La solicitud es rechazada por el tribunal de Viena. El mismo tema dará lugar a una interpelación parlamentaria en la que el ministro de instrucción defenderá las corrientes artísticas como «resultado de una continua evolución, condicionada y causada por profundos cambios en la vida espiritual del país».

>> Leer artículo “Gustav Klimt: Viena (II)”

Escrito por Álbum Letras Artes

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